miércoles, 4 de marzo de 2015

Llovió - Eleazar Santiago Trejo

Llovió, llovió y no resistí la tentación de salir corriendo a mojarme,
a respirar ese olor a fresca tierra mojada,
ese rico olor que sólo se siente cuando recién comienza a llover,
siempre he amado ese olor, y no sé porque,
y no me hace falta saberlo, es como amar a alguien,
no sabes porque lo haces, simplemente lo sientes,
aunque duela, aunque no debas, aunque a nadie le importe,
no lo puedes evitar y la razón no ayuda,
es real aunque sólo tu lo sepas,
aunque sólo tu lo vivas,
aunque sólo a ti te mate...

Pero entonces llovió, llovió y no resistí la tentación...
de sentirme vivo por un momento,
salí y me mojé y aspiré ese olor que me fascina,
levanté la cara al cielo,
cerré suavemente los ojos,
abrí los brazos,
y dejé que la lluvia me empapara,
y que el sonido de las gotas de lluvia me envolviera,
dejé que se llevarán mis penas,
mis dudas y mis lágrimas,
y entonces me sentí mejor,
dejé diluir mi corazón en la lluvia,
dejé que se fuera por un momento,
que corriera libre,
sin trabas, lejos...
y me sentí bien,
llovió, y me sentí bien,
esto durará...
al menos un poco...
eso espero...